La mayoría de la comunicación de las iglesias tiene la misma forma: un boletín que se pierde, un correo que se archiva sin leer y un hilo de texto donde el aviso desaparece bajo cuarenta respuestas. Construimos los sistemas donde tus palabras de verdad llegan: transmisiones organizadas de WhatsApp, correos que la gente abre y boletines que se leen como carta del pastor, no como comunicado de prensa.
Transmisiones de WhatsApp, correo y boletines que la gente de verdad lee. Construido para la realidad de que la mitad de tu congregación no lee el boletín.