Predicaste el domingo, y el mensaje merece más de una hora en una sola mañana. Con la automatización de sermones, tu grabación se convierte en transcripción, resumen, notas, entrada de blog, extracto de boletín y preguntas de estudio. Todo ocurre automáticamente, para que tu mensaje llegue a los que no pudieron asistir, a los que escuchan mientras manejan y a los que estudian el jueves.
Las grabaciones se convierten automáticamente en transcripciones, resúmenes, notas y material de estudio. Tu sermón sirve a la iglesia toda la semana, no solo el domingo.